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La Guardia Civil cerca a La Legión en sus mentiras

NotaPublicado: Sab, 12 Oct 2019, 13:09
por un@ entre más

foropolicia.es
Las mentiras y engaños de la Legión en la muerte de un joven de 21 años

Alejandro Jiménez Cruz nació legionario. Cada paso que dio en la vida iba dirigido a convertirse en Caballero de la Legión. No hubo esfuerzo, por intenso o complicado que fuera, que doblegara su voluntad. Lo logró a los 21 años. Cuando se enfundó el verde, creyó haber llegado al paraíso. La plena felicidad le duró apenas 5 meses. Este pasado mes de marzo, durante un ejercicio de tiro con fuego real en Alicante, recibió un impacto en el corazón y murió. A sus padres, que desde entonces viven en un mundo sin color, les explicaron que había sido un accidente: "Una bala rebotada". Desde los máximos cargos militares, hasta la ministra de Defensa, Margarita Robles, abrazaron esa versión. Juanjo, el padre, se la creyó a pies juntillas. ¿Cómo unas personas tan honorables, tan respetuosas, tan familiares, iban a engañarle?

Pero llegó la Guardia Civil a buscar la verdad. A los investigadores, nada más conocerlos, también les espetó el capitán Antonio Cabello, al mando de las maniobras en las que murió Alejandro: "Ha sido un rebote. No hace falta ser un lince". Los agentes, auténticos especialistas en investigación criminal, le respondieron: "¿En qué te basas? ¿Qué pruebas tienes? ¿Cómo has llegado a semejante conclusión?". "Lo he visto mil veces", contestó agobiado el capitán. Si los rebotes de balas son el pan nuestro de cada día, menudo descontrol hay en el ejército español. Cuando los agentes le pidieron que relatase algún ejemplo concreto, el capitán no supo qué responder pero insistió cerril: "Ha sido un rebote".

Durante meses el grupo de homicidios de la Guardia Civil de Alicante se enfrentó a un mundo de mentiras y silencio que todavía persiste. A pesar de ello, este grupo ha conseguido levantar las capas de basura y podredumbre en las que la Legión ha querido enterrar la muerte de Alejandro. Esta es la lista de graves irregularidades, incluso delitos, que dejan a la Legión a la altura del betún:

1º El chaleco antifragmentos que se le entregó a Alejandro Jiménez Cruz para participar en un ejercicio de fuego real estaba caducado. Es obligatorio que el teniente o el capitán cuiden que el material esté en perfectas condiciones, pero les dio igual. No lo revisaron.

2º Para evitar que un legionario muera si le pegan un tiro, en el chaleco se deben colocar las llamadas "placas balísticas". Son un trozo de un metal especial y grueso que para los impactos y te salva la vida. El gobierno se gastó un dineral de nuestros impuestos en comprarlas en 2012. Según los legionarios interrogados, nunca han sido usadas. A la hora en la que Alejandro se desangraba, las placas andaban apoyadas contra una pared en un almacén cogiendo polvo. Después del fallecimiento, la legión las ha limpiado y ha decidido empezar a usarlas. Un estudio de la Guardia Civil determina al 100% que si Alejando hubiese llevado las placas balísticas durante el ejercicio habría sobrevivido.

3º El capitán Cabello, máximo responsable del ejercicio, pidió a los legionarios que mintieran a la Guardia Civil. Quería ocultar el verdadero lugar donde había muerto Alejandro. Desplazó la escena del crimen varios metros. También mintió cuando dijo que él estaba en las instalaciones en el momento del suceso. Es falso. La investigación ha determinado que allí no estaba y él ha tenido que reconocer que es un mentiroso.

4º El sargento Guil y el capitán Cabello presionaron a los testigos para que no respondieran a las llamadas de los investigadores y, cuando fueron interrogados, para que tuvieran respuestas breves antes esos "mierdas de guardias civiles".

5º El ejercicio de fuego real debía estar planificado por escrito y no lo estaba. Tanto es así que, cuando el joven legionario recibió el impacto de una bala en el pecho, la ambulancia solo tenía un conductor.

6º Estaba prohibido que en el ejercicio de fuego real disparasen los tenientes o el sargento. Sin embargo, el sargento Guil sacó su fusil y disparó. La bala que mató a Alejandro salió de su arma. Él lo niega. Jura que no apretó el gatillo, pero la ciencia forense no miente.

7º La Guardia Civil precintó el lugar donde se hizo la práctica de fuego real. Nadie podía entrar, pero los legionarios recibieron la orden de recoger todas las vainas que encontrasen.

8º Mientras se realizaba el ejercicio de fuego real, había otro grupo de legionarios a solo unos metros realizando al mismo tiempo otro. El capitán dice que lo prohibió, pero los tenientes y el sargento niegan haber escuchado esa orden.

Solo Francisco, un legionario honrado, tuvo el valor de contar las mentiras y las presiones que estaban viviéndose en la Legión con la intención de ocultar lo que ocurrió. Este hombre entiende que ser un Caballero Legionario significa honor y verdad y él cumplió con esas dos proclamas. El resto de su grupo, lo marginó. El sargento Guil le gritó delante de otros compañeros: "Vas a meter en un lío al capitán, le vas a arruinar la vida, so cobarde. ¡Pedazo de maricón! Cómo tienes esa poca vergüenza".

Cobarde es quien no sabe enfrentarse a la verdad, no quien tiene el valor de contarla. Y ruina, ruina de vida es la que tienen los padres del joven Alejandro. Su padre Juanjo ha decidido hablar por primera vez. Es piloto de helicópteros de rescate en El Estrecho. Ha salvado la vida de cientos de personas, pero a su hijo no. Esa herida no deja de sangrarle: "Me preguntan que por qué sigo volando con la tristeza tan grande que llevó colgada. Lo hago por dos razones: tengo que seguir salvando vidas y, además, cada vez que vuelo estoy más cerca de mi hijo, que está en el cielo". Su entrevista completa, mañana en El Confidencial.


https://www.msn.com/es-es/noticias/espa ... li=BBpm69L

Re: La Guardia Civil cerca a La Legión en sus mentiras

NotaPublicado: Dom, 13 Oct 2019, 09:24
por Prest0
Cartera Mossos D`esquadra

Realizada en piel
enpieldeubrique.com
un@ entre más escribió:Las mentiras y engaños de la Legión en la muerte de un joven de 21 años

Alejandro Jiménez Cruz nació legionario. Cada paso que dio en la vida iba dirigido a convertirse en Caballero de la Legión. No hubo esfuerzo, por intenso o complicado que fuera, que doblegara su voluntad. Lo logró a los 21 años. Cuando se enfundó el verde, creyó haber llegado al paraíso. La plena felicidad le duró apenas 5 meses. Este pasado mes de marzo, durante un ejercicio de tiro con fuego real en Alicante, recibió un impacto en el corazón y murió. A sus padres, que desde entonces viven en un mundo sin color, les explicaron que había sido un accidente: "Una bala rebotada". Desde los máximos cargos militares, hasta la ministra de Defensa, Margarita Robles, abrazaron esa versión. Juanjo, el padre, se la creyó a pies juntillas. ¿Cómo unas personas tan honorables, tan respetuosas, tan familiares, iban a engañarle?

Pero llegó la Guardia Civil a buscar la verdad. A los investigadores, nada más conocerlos, también les espetó el capitán Antonio Cabello, al mando de las maniobras en las que murió Alejandro: "Ha sido un rebote. No hace falta ser un lince". Los agentes, auténticos especialistas en investigación criminal, le respondieron: "¿En qué te basas? ¿Qué pruebas tienes? ¿Cómo has llegado a semejante conclusión?". "Lo he visto mil veces", contestó agobiado el capitán. Si los rebotes de balas son el pan nuestro de cada día, menudo descontrol hay en el ejército español. Cuando los agentes le pidieron que relatase algún ejemplo concreto, el capitán no supo qué responder pero insistió cerril: "Ha sido un rebote".

Durante meses el grupo de homicidios de la Guardia Civil de Alicante se enfrentó a un mundo de mentiras y silencio que todavía persiste. A pesar de ello, este grupo ha conseguido levantar las capas de basura y podredumbre en las que la Legión ha querido enterrar la muerte de Alejandro. Esta es la lista de graves irregularidades, incluso delitos, que dejan a la Legión a la altura del betún:

1º El chaleco antifragmentos que se le entregó a Alejandro Jiménez Cruz para participar en un ejercicio de fuego real estaba caducado. Es obligatorio que el teniente o el capitán cuiden que el material esté en perfectas condiciones, pero les dio igual. No lo revisaron.

2º Para evitar que un legionario muera si le pegan un tiro, en el chaleco se deben colocar las llamadas "placas balísticas". Son un trozo de un metal especial y grueso que para los impactos y te salva la vida. El gobierno se gastó un dineral de nuestros impuestos en comprarlas en 2012. Según los legionarios interrogados, nunca han sido usadas. A la hora en la que Alejandro se desangraba, las placas andaban apoyadas contra una pared en un almacén cogiendo polvo. Después del fallecimiento, la legión las ha limpiado y ha decidido empezar a usarlas. Un estudio de la Guardia Civil determina al 100% que si Alejando hubiese llevado las placas balísticas durante el ejercicio habría sobrevivido.

3º El capitán Cabello, máximo responsable del ejercicio, pidió a los legionarios que mintieran a la Guardia Civil. Quería ocultar el verdadero lugar donde había muerto Alejandro. Desplazó la escena del crimen varios metros. También mintió cuando dijo que él estaba en las instalaciones en el momento del suceso. Es falso. La investigación ha determinado que allí no estaba y él ha tenido que reconocer que es un mentiroso.

4º El sargento Guil y el capitán Cabello presionaron a los testigos para que no respondieran a las llamadas de los investigadores y, cuando fueron interrogados, para que tuvieran respuestas breves antes esos "mierdas de guardias civiles".

5º El ejercicio de fuego real debía estar planificado por escrito y no lo estaba. Tanto es así que, cuando el joven legionario recibió el impacto de una bala en el pecho, la ambulancia solo tenía un conductor.

6º Estaba prohibido que en el ejercicio de fuego real disparasen los tenientes o el sargento. Sin embargo, el sargento Guil sacó su fusil y disparó. La bala que mató a Alejandro salió de su arma. Él lo niega. Jura que no apretó el gatillo, pero la ciencia forense no miente.

7º La Guardia Civil precintó el lugar donde se hizo la práctica de fuego real. Nadie podía entrar, pero los legionarios recibieron la orden de recoger todas las vainas que encontrasen.

8º Mientras se realizaba el ejercicio de fuego real, había otro grupo de legionarios a solo unos metros realizando al mismo tiempo otro. El capitán dice que lo prohibió, pero los tenientes y el sargento niegan haber escuchado esa orden.

Solo Francisco, un legionario honrado, tuvo el valor de contar las mentiras y las presiones que estaban viviéndose en la Legión con la intención de ocultar lo que ocurrió. Este hombre entiende que ser un Caballero Legionario significa honor y verdad y él cumplió con esas dos proclamas. El resto de su grupo, lo marginó. El sargento Guil le gritó delante de otros compañeros: "Vas a meter en un lío al capitán, le vas a arruinar la vida, so cobarde. ¡Pedazo de maricón! Cómo tienes esa poca vergüenza".

Cobarde es quien no sabe enfrentarse a la verdad, no quien tiene el valor de contarla. Y ruina, ruina de vida es la que tienen los padres del joven Alejandro. Su padre Juanjo ha decidido hablar por primera vez. Es piloto de helicópteros de rescate en El Estrecho. Ha salvado la vida de cientos de personas, pero a su hijo no. Esa herida no deja de sangrarle: "Me preguntan que por qué sigo volando con la tristeza tan grande que llevó colgada. Lo hago por dos razones: tengo que seguir salvando vidas y, además, cada vez que vuelo estoy más cerca de mi hijo, que está en el cielo". Su entrevista completa, mañana en El Confidencial.


https://www.msn.com/es-es/noticias/espa ... li=BBpm69L
Espero que se haga justicia pero de los puntos expuestos, varios estan erroneos.
Lo cual demuestra ignorancia por quien lo ha escrito, que conocedor del tema no es.
El tema de los chalecos es que tienen que ir con las placas (no de metal sino de otro material) si no el chaleco solo es antifracmentos.
Eso si, los errores se pagan.
Esperemos que cuanto antes mejor por el bien comun.
Salutenss!!


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Re: La Guardia Civil cerca a La Legión en sus mentiras

NotaPublicado: Dom, 13 Oct 2019, 09:33
por Prest0
Eso si, que alguien asevere algo sin la investigación pertinente da mal que pensar....

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Re: La Guardia Civil cerca a La Legión en sus mentiras

NotaPublicado: Vie, 25 Oct 2019, 19:25
por Prest0
Test De Examen Policia Nacional

Asegura tu exito
editorialcenpol.es
Continuan las investigaciones.
Ahora mismo procesados.
Un capitan.
Dos tenientes.
Un sargento.
Un cabo
Tres soldados.

Suena art. 77 CPM.



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Re: La Guardia Civil cerca a La Legión en sus mentiras

NotaPublicado: Dom, 03 Nov 2019, 21:23
por TANGO51
Curso Acceso Guardia Civil

Inicio curso: septiembre 2019
de-pol.es
Valla por dios. espero que los culpables paguen

Re: La Guardia Civil cerca a La Legión en sus mentiras

NotaPublicado: Dom, 08 Dic 2019, 18:13
por un@ entre más

60?
materialpolicial.com
La prueba de balística identificó al autor del tiro que mató al legionario en Agost

Laboratorio de Criminalística. Los informes de los expertos del Departamento de Balística de la Guardia Civil de Alicante resultaron determinantes en el caso de la muerte del legionario mallorquín Alejandro Jiménez Cruz durante unos ejercicios en Agost. Identificaron el fusil del que partió el proyectil y descartaron que fuera un rebote.

El 3 de abril, apenas una semana después de la muerte del legionario mallorquín Alejandro Jiménez Cruz tras recibir un disparo durante un ejercicio de fuego real en el campo de maniobras de Agost, un teniente coronel del Ejército firma un informe interno sobre el incidente. «No se puede determinar que hubiera negligencia por parte de ninguno de los ejecutantes, desconociéndose, con la información disponible hasta el momento, el posible origen del fuego causante del accidente».

No fue una explicación satisfactoria para la Guardia Civil. Durante los meses que siguieron, los agentes del Grupo de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística de Alicante realizaron ingentes gestiones, que se han plasmado en un informe de más de 1.500 páginas al que ha tenido acceso INFORMACIÓN. Las pesquisas comenzaron con dieciséis investigados, entre los que estaban los once legionarios miembros de los dos pelotones que participaron en las maniobras, sus respectivos sargentos y tenientes, y el capitán jefe de la compañía. Entre las diligencias realizadas, se incluyó una ficha antropométrica de cada uno de ellos, que incluía complexión y lateralidad (si eran zurdos o diestros) y el análisis de la posición que cada uno ocupaba durante la reconstrucción de los hechos. Sin embargo, el punto culminante lo aporta el análisis balístico, que permite confirmar que el proyectil que causó la muerte del joven mallorquín salió de un fusil en concreto, catalogado como el 70330. Era el asignado al sargento de su pelotón.

El análisis, realizado por los especialistas del Departamento de Balística adscrito al Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil de Alicante, partió de cinco fragmentos en los que se dividió el proyectil que causó la muerte de Alejandro Jiménez. Estas muestras, catalogadas con los números del 1 al 5, fueron cotejadas minuciosamente con los proyectiles disparados por dieciséis armas, catorce fusiles y dos ametralladoras, que portaban los miembros de los dos pelotones que participaban en el ejercicio en el que murió el joven. Todas estas armas están también numeradas, y cada una estaba asignada a uno de los militares.

Los expertos de balística detallan en su informe que cuatro de los cinco fragmentos del proyectil que causó la muerte a Alejandro Jiménez no se pueden comparar debido a su pequeño tamaño, su deformidad o porque no presentan señales individuales. La clave está en el fragmento etiquetado como número 2, que presentaba unas estrías definidas, comparables a las huellas dactilares humanas. Estas marcas resultaron idénticas a los proyectiles disparados con el fusil catalogado con el número de identificación 70330. Los expertos lo consideran una prueba inequívoca. Es el que estaba asignado al sargento del pelotón de Alejandro Jiménez Cruz.

Nuevas pruebas científicas se centraron en determinar si se trató de un disparo directo o un rebote. Los especialistas tuvieron en cuenta las características tanto del arma como de los proyectiles, así como la trayectoria que siguió la bala que causó la muerte al joven legionario. Los analistas realizaron diversas pruebas en el campo de tiro de Agost y confirmaron que la munición utilizada se fragmenta en cuanto impacta contra un cuerpo. De tratarse de un rebote, Alejandro habría sido alcanzado por una esquirla, no por un proyectil entero, que se dividió después de alcanzarle.

«Guardia baja»

Los analistas descubrieron una marca en la culata del fusil de Alejandro. El proyectil rozó el arma del joven antes de alcanzarle. Un estudio del ángulo determinó que el joven ese encontraba en posición de «guardia baja», con la rodilla en tierra y su fusil apuntando al suelo, cuando fue herido mortalmente. El disparó se hizo desde una distancia de 16,5 metros y en un punto ligeramente más bajo, con una trayectoria ascendente.

Las conclusiones de este nuevo estudio de balística son también contundentes. «El fusil con el número de identificación 70330 se encuentra en eficaz estado de funcionamiento, aunque presenta deficiencias que solo le permite disparar en tiro semiautomático», es decir, tiro a tiro. «El disparo que provocó el fallecimiento de Alejandro Jiménez fue fruto de un disparo directo y no de un rebote». Por último, se aprecia «una discrepancia en la posición del tirador con respecto a los casquillos recogidos, que implica que o bien la posición del tirador no es la correcta o los casquillos han sido modificados de lugar».

Llegados a este punto, los investigadores de la Guardia Civil toman una nueva declaración al sargento del pelotón de Alejandro Jiménez, la tercera , y se le informa del resultado del informe. El suboficial niega una y otra vez que fuera el autor del disparo que causó la muerte del legionario. Admite que disparó durante el ejercicio, aunque no llegó a consumir un cargador entero. «No entiendo el resultado del informe de balística», manifestó. «Yo no fui».

https://www.diarioinformacion.com/suces ... 13943.html