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Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Vie, 16 Jun 2017, 23:53
por Bávaro
Academia Acceso Cnp

sector115.es
Unos 50 vecinos de La Línea apedrean a policías que seguían alijo hachís


16/06/2017 18:02 | Actualizado a 16/06/2017 18:17

Algeciras (Cádiz), 16 jun (EFE).- Unos cincuenta vecinos de La Línea de la Concepción (Cádiz) increparon y lanzaron piedras a los agentes de la Policía Nacional que trataban de interceptar un alijo de droga que acababa de ser desembarcada, según ha informado hoy la Policía.

Un joven de 20 años, vecino de La Línea, fue detenido en esta operación en la que la Policía Nacional, en colaboración con la Guardia Civil, se incautó de 150 kilos de hachís.

Los hechos, que se suman a otros incidentes registrados en las últimas semanas, se produjeron cuando una patrulla de la Policía Nacional acudió a la zona del paseo de Levante alertada por el SIVE de que dos embarcaciones estaban descargando droga.

Cuando llegaron al lugar, al que también se dirigió la Guardia Civil, los agentes observaron cómo gran cantidad de personas se dirigían hacia la orilla de la playa descargando fardos de arpillera.

Al ver la presencia policial, algunos volvieron a meter los fardos en la embarcación, mientras otro grupo los llevaba a viviendas ubicadas en la barriada de San Bernardo y otros emprendieron la huida.

Los agentes, que comenzaron a perseguirles a la carrera, lograron detener a uno de los jóvenes que escapa con un fardo de hachís.

Otros policías que acudieron a la zona lograron recuperar dos fardos más, mientras que eran increpados por unas cincuenta personas que terminaron lanzándoles piedras y objetos contundentes.

Ante este ataque los agentes solicitaron la presencia de más refuerzos policiales, incluidos de la Policía Local y Guardia Civil, tras lo cual, finalmente la congregación de vecinos se disolvió.

Tras comprobar que no había ningún fardo más de hachís, los agentes pusieron al detenido a disposición del juez como presunto autor de un delito de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y atentado agente de la autoridad, por lo que el titular del juzgado ha decretado su ingreso en prisión.

Los efectivos en la zona dedicados a este asunto han sido reforzados tras los frecuentes incidentes que se han producido en la zona en los últimos meses.

En los últimos meses el goteo de incidentes entre las bandas de contrabandistas y narcotraficantes y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o agentes locales ha sido continuo y ha llevado a que representantes sindicales, colectivos vecinales y partidos políticos hayan dado la voz de alarma y reclamado más medios.

Por este motivo, esta misma semana han llegado a La Línea grupos especiales de la Guardia Civil, en concreto 40 agentes más como refuerzo, a los que previsiblemente se sumarán nuevos efectivos de la Policía Nacional. EFE

http://www.lavanguardia.com/local/sevil ... achis.html

Re: El nuevo infierno de la Guardia Civil: embestidas y bala

NotaPublicado: Lun, 19 Jun 2017, 16:59
por un@ entre más
Narco, dale caña al guardia civil

Son los guardias civiles los que tienen miedo. Son los policías los que piden protección. Y son los delincuentes los que presumen, henchidos, del control de las calles. “El truco está en hablar menos y demostrar más”. La instrucción no la dio Pablo Escobar Gaviria, pero no debe andar muy lejos la sublimación de la memoria del mayor y más letal de todos los narcotraficantes para explicar el fenómeno que se está viviendo en los últimos tiempos en la comarca del Campo de Gibraltar.

El narcotraficante siempre ha gozado aquí de una justificación social en grandes capas de la población campogibraltareña, es verdad, pero no es eso; lo de ahora es peor, tan dramático e intangible como que, sencillamente, se le ha perdido el respeto a las fuerzas de seguridad. La policía y la guardia civil es escoria a la que se puede apedrear, escupir, golpear y machacar. “Narco, dale caña al guardia civil”, parece que va gritando por las esquinas el levante cuando sopla. Porque lo máximo que puede ocurrirte es que le pongan una multa que el narco pagará encantado, sin problemas, y hasta te dará una palmadita en la espalda. Que aprendan cómo se hacen las cosas aquí.


Es tan fácil... A ver, como hace tres semanas. Un guardia civil de Algeciras se detiene en un semáforo. Va de paisano en su coche, pero alguien lo reconoce desde la acera. “¡Ese tío es un Guardia Civil!”, exclama el tipo, y los que están junto a él, con un pie apoyado en el zócalo y el cigarrillo en la comisura, le clavan la mirada. A rastras lo sacan del coche y comienzan a darlepuñetazos hasta que se cansan. Ahora, la pregunta: ¿cuánto cuesta una agresión así? Para los narcos, nada, apenas calderilla: la condena fue de 1.500 euros. “Ese es todo el problema, que sale muy barato pegarle a un guardia civil”, le dice a El Confidencial el presidente de la Federación de Coordinadoras contra la Droga en el Campo de Gibraltar, Paco Mena.

Y como sale tan barato, la existencia previa de falta de autoridad acaba estallando en una especie de rebelión social de desvergüenza y atrevimiento. Muy poco después de la paliza al guardia civil, un policía nacional acudió a uno de los barrios conflictivos, a atender una denuncia que ni siquiera tenía que ver con el narcotráfico, pero su sola presencia en la calle ya alertó a los vecinos. En cuanto se bajó del coche patrulla, comenzaron a lloverle piedras desde la azoteas y las ventanas. Un ladrillo le alcanzó de pleno en la cara: 36 puntos de sutura con la frente, la nariz y el labio reventados. Los detenidos quedaron en libertad, a la espera de juicio, y de otra multa que, de nuevo, será calderilla para los narcotraficantes.

Paco Mena insiste: “El problema es mucho mayor, hay una pérdida progresiva de valores, fundamentalmente el del principio de autoridad. En la actualidad, muy pocos de los que tienen que ver con ese mundo respetan, ni temen, a las fuerzas de seguridad. Eso no ocurría antes. A eso se añade que las agresiones salen muy baratas en los tribunales, lo cual los reafirma en su descaro. Para completar el panorama, hay que sumarle a todo ello la escasez de medios y de agentes que tienen que soportar la Guardia Civil y la Policía para enfrentarse a estas avalanchas”.

El fenómeno es tan apabullante y fácil de detectar que se manifiesta ya en cualquier circunstancia y casi a diario. Si, de media, cada día llegan a la zona ocho o nueve embarcaciones cargadas de hachís de Marruecos, es fácil pensar que, en algún momento, algo acabará fastidiándose. En unos casos, serán los propios vecinos los que respondan a los patrulleros con una lluvia de piedras, como ha sucedido en muchas ocasiones. Pero en otras ocasiones, serán los propios narcotraficantes los que planteen batalla. “Antes —dice Mena— un convoy de droga se componía solo de dos vehículos, una lanzadera que avisaba de la existencia de controles policiales y el todoterreno que iba detrás con el hachís. Ahora, los narcos le han añadido un tercer coche, un todoterreno de gran cilindrada, pesado, que va en tercer lugar, con la misión de embestir y arrollar al patrullero que se les cruce en el camino. Es decir, si se tropiezan con un patrullero que comienza a perseguirlos, la orden es irse directamente contra él, para chocar, inutilizarlo o sacarlo de la carretera”.

Todo eso ocurre a la vista de todo el mundo, y es ahí donde comienza a generarse un nuevo problema: la chulería de la desobediencia y la impunidad por falta de autoridad se expanden como un virus. Por ejemplo, cuando un tipo de los cientos o miles que se dedican al contrabando de tabaco con Gibraltar observa que los narcos actúan de esa forma, comienza a hacer lo mismo. Hasta ahora, a un contrabandista de tabaco solo le ponían una multa, una sanción administrativa, si lo pillaban, aunque en muchos casos no pagaban porque se declaraban insolventes, pero ya no aceptan ni eso. Se enfrentan también, les plantan cara. En una de esas, hace unas semanas, un policía local de La Línea acabó arrollado por el propio patrullero y falleció. “Es tanta la tensión acumulada, tanto el riesgo y el miedo, que toda situación es susceptible de acabar desquiciada, desbordada”, afirma Mena.

“Definitivamente, esto se ha ido de las manos”, añade. Esta misma semana, las más de 20 asociaciones de lucha contra la droga, sumadas a las asociaciones gremiales de policías y guardias civiles, tenían previsto iniciar un encierro en la Delegación del Gobierno para exigir medidas urgentes, pero el envío de dos unidades de refuerzo ha calmado los ánimos. Cuando las unidades de refuerzo se marchen, volverá a tensarse la cuerda.

Por eso piden un plan integral, que incluye desde la creación de un juzgado específico de narcotráfico, hasta el incremento en un 40% de los agentes actuales (en torno a 1.700 entre policías y guardias civiles), pasando por alternativas al elevado desempleo de la zona, nunca por debajo del 30%. Aun así, aun en el caso hipotético de que todas esas peticiones se cumplieran, nadie podría garantizar una solución al gravísimo problema de narcotráfico del Campo de Gibraltar.

Se calcula que por aquí entra el 80% del hachís de Marruecos que se consume en Europa, además del contrabando de tabaco constante desde Gibraltar. En La Línea de la Concepción, el propio ayuntamiento incluye en sus informes económicos el contrabando como uno de los pilares de la actividad económica. “El contrabando de mercancías ilícitas ha tenido un aumento en los últimos años, existiendo a día de hoy más de 30 mafias organizadas en la ciudad, según indica la Policía Nacional. Según la Agencia Tributaria, el fraude a las arcas del Estado español asciende a más de 325 millones de euros al año”, estima el Ayuntamiento de La Línea en un informe económico sobre el efecto del Brexit en la zona. ¿Qué suponen esas cifras? Cada cual lo llamará como considere, pero 30 mafias en una ciudad de 60.000 habitantes, lo que describe es una sociedad atravesada, calada, por el narcotráfico.

Hace dos años, en las redes sociales se hizo viral el vídeo de unos niños que jugaban a los narcos, en San Roque; eran los carnavales y en una fiesta infantil acudió un niño todo vestido de negro, con su pasamontañas y su caja imitando un fardo de hachís. La percepción amable y familiar del narco continúa. Hace unos días, se publicó la foto de una tarta de cumpleaños en la que el pastelero había tenido el cuidado de colocar unos todoterrenos en la playa, junto a los fardos de hachís recién desembarcados. En un extremo, “feliz cumpleaños” y la velita de los seis años.



http://blogs.elconfidencial.com/espana/ ... l_1400801/

Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Lun, 19 Jun 2017, 17:18
por un@ entre más
Curso Oposición a la Ertzaintza

Original. Más Fácil. Online.
nola2hurtu.eus
un@ entre más escribió:Narco, dale caña al guardia civil

Son los guardias civiles los que tienen miedo. Son los policías los que piden protección. Y son los delincuentes los que presumen, henchidos, del control de las calles. “El truco está en hablar menos y demostrar más”. La instrucción no la dio Pablo Escobar Gaviria, pero no debe andar muy lejos la sublimación de la memoria del mayor y más letal de todos los narcotraficantes para explicar el fenómeno que se está viviendo en los últimos tiempos en la comarca del Campo de Gibraltar.

El narcotraficante siempre ha gozado aquí de una justificación social en grandes capas de la población campogibraltareña, es verdad, pero no es eso; lo de ahora es peor, tan dramático e intangible como que, sencillamente, se le ha perdido el respeto a las fuerzas de seguridad. La policía y la guardia civil es escoria a la que se puede apedrear, escupir, golpear y machacar. “Narco, dale caña al guardia civil”, parece que va gritando por las esquinas el levante cuando sopla. Porque lo máximo que puede ocurrirte es que le pongan una multa que el narco pagará encantado, sin problemas, y hasta te dará una palmadita en la espalda. Que aprendan cómo se hacen las cosas aquí.


Es tan fácil... A ver, como hace tres semanas. Un guardia civil de Algeciras se detiene en un semáforo. Va de paisano en su coche, pero alguien lo reconoce desde la acera. “¡Ese tío es un Guardia Civil!”, exclama el tipo, y los que están junto a él, con un pie apoyado en el zócalo y el cigarrillo en la comisura, le clavan la mirada. A rastras lo sacan del coche y comienzan a darlepuñetazos hasta que se cansan. Ahora, la pregunta: ¿cuánto cuesta una agresión así? Para los narcos, nada, apenas calderilla: la condena fue de 1.500 euros. “Ese es todo el problema, que sale muy barato pegarle a un guardia civil”, le dice a El Confidencial el presidente de la Federación de Coordinadoras contra la Droga en el Campo de Gibraltar, Paco Mena.

Y como sale tan barato, la existencia previa de falta de autoridad acaba estallando en una especie de rebelión social de desvergüenza y atrevimiento. Muy poco después de la paliza al guardia civil, un policía nacional acudió a uno de los barrios conflictivos, a atender una denuncia que ni siquiera tenía que ver con el narcotráfico, pero su sola presencia en la calle ya alertó a los vecinos. En cuanto se bajó del coche patrulla, comenzaron a lloverle piedras desde la azoteas y las ventanas. Un ladrillo le alcanzó de pleno en la cara: 36 puntos de sutura con la frente, la nariz y el labio reventados. Los detenidos quedaron en libertad, a la espera de juicio, y de otra multa que, de nuevo, será calderilla para los narcotraficantes.

Paco Mena insiste: “El problema es mucho mayor, hay una pérdida progresiva de valores, fundamentalmente el del principio de autoridad. En la actualidad, muy pocos de los que tienen que ver con ese mundo respetan, ni temen, a las fuerzas de seguridad. Eso no ocurría antes. A eso se añade que las agresiones salen muy baratas en los tribunales, lo cual los reafirma en su descaro. Para completar el panorama, hay que sumarle a todo ello la escasez de medios y de agentes que tienen que soportar la Guardia Civil y la Policía para enfrentarse a estas avalanchas”.

El fenómeno es tan apabullante y fácil de detectar que se manifiesta ya en cualquier circunstancia y casi a diario. Si, de media, cada día llegan a la zona ocho o nueve embarcaciones cargadas de hachís de Marruecos, es fácil pensar que, en algún momento, algo acabará fastidiándose. En unos casos, serán los propios vecinos los que respondan a los patrulleros con una lluvia de piedras, como ha sucedido en muchas ocasiones. Pero en otras ocasiones, serán los propios narcotraficantes los que planteen batalla. “Antes —dice Mena— un convoy de droga se componía solo de dos vehículos, una lanzadera que avisaba de la existencia de controles policiales y el todoterreno que iba detrás con el hachís. Ahora, los narcos le han añadido un tercer coche, un todoterreno de gran cilindrada, pesado, que va en tercer lugar, con la misión de embestir y arrollar al patrullero que se les cruce en el camino. Es decir, si se tropiezan con un patrullero que comienza a perseguirlos, la orden es irse directamente contra él, para chocar, inutilizarlo o sacarlo de la carretera”.

Todo eso ocurre a la vista de todo el mundo, y es ahí donde comienza a generarse un nuevo problema: la chulería de la desobediencia y la impunidad por falta de autoridad se expanden como un virus. Por ejemplo, cuando un tipo de los cientos o miles que se dedican al contrabando de tabaco con Gibraltar observa que los narcos actúan de esa forma, comienza a hacer lo mismo. Hasta ahora, a un contrabandista de tabaco solo le ponían una multa, una sanción administrativa, si lo pillaban, aunque en muchos casos no pagaban porque se declaraban insolventes, pero ya no aceptan ni eso. Se enfrentan también, les plantan cara. En una de esas, hace unas semanas, un policía local de La Línea acabó arrollado por el propio patrullero y falleció. “Es tanta la tensión acumulada, tanto el riesgo y el miedo, que toda situación es susceptible de acabar desquiciada, desbordada”, afirma Mena.

“Definitivamente, esto se ha ido de las manos”, añade. Esta misma semana, las más de 20 asociaciones de lucha contra la droga, sumadas a las asociaciones gremiales de policías y guardias civiles, tenían previsto iniciar un encierro en la Delegación del Gobierno para exigir medidas urgentes, pero el envío de dos unidades de refuerzo ha calmado los ánimos. Cuando las unidades de refuerzo se marchen, volverá a tensarse la cuerda.

Por eso piden un plan integral, que incluye desde la creación de un juzgado específico de narcotráfico, hasta el incremento en un 40% de los agentes actuales (en torno a 1.700 entre policías y guardias civiles), pasando por alternativas al elevado desempleo de la zona, nunca por debajo del 30%. Aun así, aun en el caso hipotético de que todas esas peticiones se cumplieran, nadie podría garantizar una solución al gravísimo problema de narcotráfico del Campo de Gibraltar.

Se calcula que por aquí entra el 80% del hachís de Marruecos que se consume en Europa, además del contrabando de tabaco constante desde Gibraltar. En La Línea de la Concepción, el propio ayuntamiento incluye en sus informes económicos el contrabando como uno de los pilares de la actividad económica. “El contrabando de mercancías ilícitas ha tenido un aumento en los últimos años, existiendo a día de hoy más de 30 mafias organizadas en la ciudad, según indica la Policía Nacional. Según la Agencia Tributaria, el fraude a las arcas del Estado español asciende a más de 325 millones de euros al año”, estima el Ayuntamiento de La Línea en un informe económico sobre el efecto del Brexit en la zona. ¿Qué suponen esas cifras? Cada cual lo llamará como considere, pero 30 mafias en una ciudad de 60.000 habitantes, lo que describe es una sociedad atravesada, calada, por el narcotráfico.

Hace dos años, en las redes sociales se hizo viral el vídeo de unos niños que jugaban a los narcos, en San Roque; eran los carnavales y en una fiesta infantil acudió un niño todo vestido de negro, con su pasamontañas y su caja imitando un fardo de hachís. La percepción amable y familiar del narco continúa. Hace unos días, se publicó la foto de una tarta de cumpleaños en la que el pastelero había tenido el cuidado de colocar unos todoterrenos en la playa, junto a los fardos de hachís recién desembarcados. En un extremo, “feliz cumpleaños” y la velita de los seis años.



http://blogs.elconfidencial.com/espana/ ... l_1400801/

Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Lun, 19 Jun 2017, 22:09
por SEBASTIÁN
Después de leer el artículo me ha entrado una mala ..... , quiero decir indignación fortísima . La situación es mucho peor de lo que muchos pensamos y va empeorando .De aquí a que se responda con armas a la Policía va poco.

Re: El nuevo infierno de la Guardia Civil: embestidas y bala

NotaPublicado: Mar, 20 Jun 2017, 05:49
por LARRO
Navajas De Rescate desde 10?!

desenfunda.com
un@ entre más escribió:Hace dos años, en las redes sociales se hizo viral el vídeo de unos niños que jugaban a los narcos, en San Roque; eran los carnavales y en una fiesta infantil acudió un niño todo vestido de negro, con su pasamontañas y su caja imitando un fardo de hachís. La percepción amable y familiar del narco continúa. Hace unos días, se publicó la foto de una tarta de cumpleaños en la que el pastelero había tenido el cuidado de colocar unos todoterrenos en la playa, junto a los fardos de hachís recién desembarcados. En un extremo, “feliz cumpleaños” y la velita de los seis años.

esta es la sociedad que estamos educando???.....

Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Dom, 25 Jun 2017, 22:37
por Bávaro
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El 'síndrome del sur': “Antes temíamos a ETA, ahora a narcos y contrabandistas”


Este es el "sinvivir" al que se enfrentan las fuerzas del orden en "el lugar más violento y conflictivo de España".

25 junio, 2017 02:47

Lo primero que dice Juan es que no tiene miedo. Pero su mujer sí. Casi a diario su esposa le pide que cambie de destino. “Ya no aguanta más. Yo también llevo un tiempo muy quemado”.

Desde hace una década, Juan, de 43 años, es guardia civil en La Línea de la Concepción (Cádiz). En el pasado, durante los años duros de ETA, estuvo destinado en Navarra. Tiene callo. “La Línea es una locura. Aquí también nos siguen, se saben las matrículas de nuestros coches particulares, nos embisten con sus todoterrenos robados, nos reciben a tiros, nos lanzan piedras turbas de 40 y 50 personas…”

Mario es policía nacional en la misma ciudad. Tiene 32 años. Cuenta que no puede tender su uniforme limpio en un sitio visible porque “sería como poner una diana en la casa”.

Hace dos semanas a un compañero suyo le destrozaron la cara con un ladrillo cuando intentó mediar en una reyerta ente dos clanes familiares en el barrio de Las Palomeras. El agente agredido necesitó que le cosieran con 34 puntos. Ahora se recupera junto a su familia en casa.

Ese mismo día hubo un tiroteo en otra barriada, La Colonia, por un enfrentamiento entre Los Peluos y Los Potitos. “Los narcos se han convertido en los amos de este lugar. Hacen lo que les viene en gana”.

Julio (42) es agente de la Policía Local linense. Un día antes de que hirieran al compañero de Mario, uno suyo, Víctor Sánchez, murió en acto de servicio. Fue el pasado 7 de junio. Dos chicos subidos a una moto cargada de tabaco de contrabando procedente de Gibraltar hicieron caso omiso al alto que les dio Víctor.

A los jóvenes los perseguía una patrulla de locales. No vieron a Víctor y lo atropellaron. “Este sitio está a un solo paso de convertirse en cualquiera de esas ciudades violentas de Sudamérica, donde hay barrios enteros controlados por bandas”.

Bienvenidos al Campo de Gibraltar, la comarca gaditana más al sur de la Península ibérica, donde desde hace dos años los narcos y los contrabandistas se sienten impunes. Los tres agentes, a los que para este reportaje se les ha cambiado el nombre para preservar sus identidades, coinciden: “No respetan a nadie ni a nada”.

Esa sensación se agudiza aún más en La Línea de la Concepción. “Ya nadie quiere venir destinado aquí salvo que no tenga más remedio –dice Juan, el guardia civil-. Si antes temíamos a ETA en el País Vasco y Navarra, ahora quienes atemorizan son estos tíos”.

La traducción a la afirmación de Juan es sencilla: aquí ya existe el síndrome del sur, como antaño existió el del norte con los etarras. Por eso en La Línea hasta los policías locales van pertrechados con chalecos antibalas, llevan armas… Pero las fuerzas del orden no tienen plus de peligrosidad, aunque lo reclaman.

Dos reporteros de EL ESPAÑOL viajan hasta La Línea de la Concepción y su entorno alertados por varios agentes de los tres cuerpos. “Sin duda alguna, ahora mismo no hay lugar más violento y conflictivo para nosotros en España que éste”, le dijeron al periodista días antes.

La Línea se asemeja ya más al Chicago de los años 20 y 30 del siglo pasado, cuando el gansterismo se adueñó de las calles de la ciudad norteamericana, que a cualquier otro lugar de la pacífica Europa. “No exageras”, sostiene un policía. “Lo malo es que en el resto del país sonará a chiste”. Pero no lo es.

MENUDEO DE TABACO Y CONTRABANDO A PIE DE VALLA

La muerte, hace dos semanas, del policía local Víctor Sánchez encendió las alarmas en La Línea de la Concepción, donde residen 63.000 personas. Si ya entonces la ciudad vivía una psicosis colectiva, el grado de excitación se acrecentó aún más tras aquel suceso que abrió portadas de periódicos regionales y se hizo hueco en informativos de televisión de todo el país.

El agente, de 46 años, dejó mujer y dos hijas menores de edad. Hacía sólo un par de años que se había licenciado en Derecho por la Universidad de Cádiz. Trabajaba en la Unidad de Respuesta Inmediata (URI). A pie de calle. Tratando de combatir a las bandas de delincuentes que operan en la población. “Era un compañero ejemplar”, dice Raúl Urbano, representante sindical de la Policía Local. “Un hombre de bien que quería acabar con toda esta chusma”.

La muerte de Víctor Sánchez fue la consecuencia de un desgraciado accidente provocado, en gran medida, por uno de los tres principales problemas que sufre la ciudad. Se trata del contrabando del tabaco que sale de Gibraltar [los otros dos son el tráfico de hachís y el paro (33,54%)].

El contrabando se produce de día y de noche. Por la frontera, con desempleados que se ganan 2,5 euros por cada cartón que sacan escondidos entre sus ropas para que luego otros los revendan al menudeo. Y por encima de la valla que separa la localidad gaditana de la Roca gracias a chavales que, cuando cae el sol, cogen sus motos y se cargan de cajas de cigarrillos que les lanzan desde la colonia británica. Ellos las llevan inmediatamente y a gran velocidad a almacenes que hay en diferentes barriadas linenses. Más tarde, muchos de esos paquetes de pitillos se venden de forma ilegal en quioscos de la localidad a un precio inferior al de los estancos.

Al día siguiente del atropello del policía, la población linense salió a la calle a reclamar mayor seguridad. Hubo una concentración a las puertas del Ayuntamiento. El alcalde, Juan Franco, decretó tres días de luto. “Era algo que, desgraciadamente, se veía venir”, dijo.

EL ZABAL, EL BARRIO DONDE ALMACENAN EL HACHÍS

A bordo del coche recorremos las calles sin asfaltar y con enormes socavones de la barriada El Zabal. Está ubicada al noreste de la ciudad, junto a la playa. Apenas podemos circular a más de 15 kilómetros por hora. Hacerlo a mayor velocidad supondría reventar el vehículo.

Venimos porque los agentes nos han dicho que El Zabal está lleno de casas de narcotraficantes y de naves (guarderías) que éstos usan para almacenar los fardos de hachís después de cada alijo en las playas del Campo de Gibraltar.

“Si se le diera la vuelta al barrio, caería de golpe todo el chocolate que se consume a diario en Europa”, dice Julio, el policía local. Lo hace riendo, aunque sus palabras no suenan a broma.

El barrio es una enorme extensión a las afueras de La Línea en el que predominan los terrenos rústicos (no urbanizables). Sin embargo, por sus polvorientas callejuelas emergen, entre casas más humildes, auténticas mansiones perimetradas por muros de cuatro y cinco metros de altura. Algunas tienen cámaras de seguridad e, incluso, concertinas como las de las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla.

El Zabal es territorio peligroso para rostros desconocidos. Y a los nuestros no los conoce nadie. Cuando pasamos cerca de una tasca los parroquianos que están a las puertas del local nos miran con cara de extrañeza.

Cuando nos cruzamos con uno de los pocos coches que circulan por aquí, vemos que su piloto, acompañado de una mujer y de varios niños, nos observa con detenimiento. No le gustamos. Es evidente.

En este barrio, y en otros como La Atunara o San Bernardo –aunque se podría decir que en toda La Línea-, los narcotraficantes y contrabandistas disponen de una red de soplones que les alertan de las visitas incómodas. Son los aguadores de toda la vida. Pero aquí son un ejército.

Los hay por todos lados. La mayoría son chavales veinteañeros de esos que a mitad de mañana toman cervezas en las esquinas. Muchos tienen grandes tatuajes en el cuerpo. Les delata su estética narco: zapatillas deportivas; pantalones de chándal que se estrechan en los tobillos; riñoneras cruzadas al pecho; gafas de sol estilo aviador…

“Imagina lo que supone acudir a zonas como El Zabal si nos enteramos de que ha habido un alijo en una playa próxima y van a almacenar la droga en sus guarderías –explican los agentes-. Ellos llevan todoterrenos robados de 60 y 70.000 euros, incluso más, para transportar los fardos. Nosotros, vehículos que por esas callejuelas no pueden ir a más de 20 km/hora. Además, en nuestro camino tienen a gente que les va avisando de nuestros movimientos. Es como perseguir al ratón que sabes que se te va a escapar”.

“TODO CAMBIÓ A MEDIADOS DE 2015. ESE VERANO SE FORRARON”

Los tres agentes con los que se ha citado EL ESPAÑOL coinciden en una fecha. La primavera de 2015. Desde entonces, los narcotraficantes y los contrabandistas de tabaco ya no respetan a las fuerzas del orden.

“No sabemos qué pudo desencadenar esta situación. Este nunca fue un territorio sencillo, pero ahora es un sinvivir. Han ido dando pequeños pasos buscando el límite, hasta convertirse en los reyes”, cuenta Mario, el policía nacional.

Ahora la impunidad parece acompañar a los narcos linenses, cuyo clan más conocido es el de Los Castañitas, liderado por dos hermanos de La Línea. Ellos controlan en torno al 70% del hachís que entra en España. Según un informe policial al que tuvo acceso este periódico, sólo en cash disponen entre 20 y 30 millones de euros que ocultan en zulos.

Los traficantes de droga “se hicieron de oro” ese año. Y no han parado de enriquecerse. Pasaron de descargar tres o cuatro lanchas diarias en distintas playas del Campo de Gibraltar, a alijar entre ocho y 10 al día con hasta 3.000 kilos del hachís que se produce a sólo unas millas más al sur, en Marruecos.

El paso del tiempo ha modificado el perfil del traficante: hace dos o tres décadas el chocolate llegaba en pateras cargadas con apenas 300 kilos de droga; a bordo, unos cuantos delincuentes que se lanzaban a probar suerte.

Ahora son auténticas transnacionales que lavan dinero en negocios locales pero también en paraísos fiscales de medio mundo. Sus líderes, como Los Castañitas, tienen varios abogados para sí y para el resto de miembros de su clan. Los dos hermanos, cuenta un experimentado policía linense, dan de comer a 600 familias.

Tampoco se esconden ya. Los alijos se producen casi a cualquier hora del día. No les importa a plena luz ni que las lanchas de la Guardia Civil o de la policía gibraltareña les persigan en alta mar. Les reciben a balazos. Ni siquiera les frena que el helicóptero de Vigilancia Aduanera se pose sobre sus cabezas intentando forzarles a que lancen el cargamento al agua. Ellos se escabullen con sus velocísimas gomas.

Al llegar a la playa, los narcotraficantes no dudan en lanzar tiros al aire para disuadir a quien ose acercarse allí. También se arman por otra razón: evitar los robos de bandas rivales, un fenómeno en auge. Cuando llegan las patrullas de la Guardia Civil o de la Policía Nacional, grupos de hasta 40 y 50 personas, muchas de ellas familiares y vecinos de los propios narcos, les reciben a pedradas o a ladrillazos.

“Antes solían llevar dos todoterrenos para transportar la droga hasta sus almacenes. Ahora llevan un tercero y hasta un cuarto para cuando les perseguimos. Como sus soplones les indican nuestra posición, los usan para embestirnos y luego darse a la fuga a gran velocidad”.

PALMONES, GUADARRANQUE, GETARES, EL SALADILLO… LAS ZONAS DE ALIJOS

Otro agente de policía nos conduce a varias de las playas del Campo de Gibraltar en las que los traficantes de droga suelen alijar. Nos habla de la de Palmones (Los Barrios), El Saladillo (Algeciras), Campamento (San Roque) o de los narcoembarcaderos del río Guadarranque.

“Según la presión policial que se ejerza, ellos usan una playa u otra para alijar”, explica el uniformado, que pide mantenerse en el anonimato. “Antes tenían el río, pero se lo han cerrado, aunque a veces se lo saltan”.

Primero visitamos la playa de Palmones. Nos conduce a una zona que muere en un espigón de rocas. Allí, mientras varios chavales pescan y un matrimonio de jubilados toma el sol, el agente nos indica una parcela de varios miles de metros cuya fachada es un muro de tres metros, al que se añade por todo el perímetro una placa de hierro para ganar en altura. Más que un inmenso chalet parece una fortaleza. La entrada principal a la mansión dista apenas 40 metros del agua.

Hasta hace un par de meses, cuando se les logró detener, una banda de narcotraficantes usaba el chalet como centro de operaciones. De noche, con la ayuda de camiones, transportaban las lanchas hasta la casa y las descargaban con tractores. Luego, ya dentro, las ocultaban en varias naves hechas ad hoc con las mismas planchas de hierro que rodean el inmueble. Así las tenían listas para trabajar.

El día que necesitaban ponerlas en el mar, sólo tenían que volver a trasladarlas con los tractores hasta la orilla y allí arrancarlas. [Los narcos suelen usar gomas hasta con tres y cuatro potentes motores, lo que hace casi imposible interceptarlas].

“Cuando se investiga a las bandas, lo más preciado no es la droga. Lo esencial es poderles imputar por pertenencia a banda organizada, blanqueo… Si no, al poco vuelven a estar en la calle haciendo lo mismo”, explica el policía.

Después de visitar la playa de Palmones acudimos a la urbanización Guadacorte (Los Barrios). Está a sólo cinco minutos en coche. Allí, nos apeamos del vehículo al inicio de la Avenida de Las Golondrinas.

Cuando llegamos nos explica que todos los chalets con fachada en la acera derecha tienen salida trasera al río Guadarranque. Muchas de esas casas las alquilaban los narcos para construirse embarcaderos para sus lanchas. Pero cerrado el río con una barrera, la actividad aquí ha descendido.

PACO MENA: “NECESITAMOS MÁS AGENTES DOTADOS DE MEJOR MATERIAL”

Los tres agentes que se han prestado a aparecer en las fotos reclaman para sí y para sus compañeros mejoras salariales por el riesgo que implican sus labores diarias, chalecos individuales y personalizados o pistolas tesla para inmovilizar a los detenidos mediante descargas eléctricas. “Si disparamos balas, nos acusan de actuar con desproporción. Si no actuamos, estamos expuestos a estos tíos”, explican.

Francisco Mena, presidente de Alternativas, una plataforma que engloba a 12 asociaciones contra la droga en el Campo de Gibraltar, afirma que en la comarca son necesarios “más agentes que estén dotados de mejor material”. Dice que, como hizo Gibraltar hace años, España debería prohibir por ley la venta de las embarcaciones semirrígidas con las que trafican los narcos.

Mena también considera “imprescindible” la creación de un juzgado de instrucción especializado en narcotráfico con sede en el Campo del Gibraltar. “Somos la zona más castigada del país por las mafias del tráfico de drogas. Es de recibo”, señala.

ENVÍAN A LA UNIDAD DE INTERVENCIÓN POLICIAL

El 13 de junio, seis días después de la muerte del policía local Víctor Sánchez, el Ministerio del Interior envió a La Línea de la Concepción a 12 efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP). Este martes pasado el cuerpo accede a que le acompañemos durante los distintos controles que efectúan a lo largo y ancho de la ciudad.

Los agentes, con armas largas, se mueven en furgones haciéndose ver entre las barriadas más problemáticas. En San Bernando, un barrio donde reina el narco, los vecinos los miran con recelo mientras realizan cacheos en mitad de una avenida.

Más que para combatir el tráfico de drogas, la UIP se ha instalado temporalmente en la ciudad para tratar de impedir que la situación empeore aún más. Pero como dice Diego Colchón, un profesor sevillano que trabaja en un colegio de La Línea, "donde primero hay que actuar es en los colegios". "Es necesario cambiar esa cultura de veneración al narco. Aquí hay niños que hablan de gomas, fardos y guarderías como quien habla del calor de estos días. Está en sus vidas y es muy complicado arrancarlo de ellas".

Mientras eso no cambie, el problema de la Línea con los traficantes y los contrabandistas seguirá creciendo. Y su gente de bien será quien más lo pague.


http://www.elespanol.com/reportajes/gra ... 370_0.html

Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Sab, 01 Jul 2017, 23:51
por Bávaro
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Sucesos.- A prisión cuatro detenidos tras un tiroteo de una familia contra otra en La Línea en junio


El Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de La Línea de la Concepción (Cádiz) ha decretado el ingreso en prisión de cuatro miembros de un conocido "clan familiar" detenidos por la Policía Nacional en dicho municipio como presuntos autores de un delito de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, y tras un enfrentamiento a tiros con otro "clan" rival ocurrido el pasado 8 de junio.

01/07/2017 12:37
LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN (CÁDIZ), 1 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de La Línea de la Concepción (Cádiz) ha decretado el ingreso en prisión de cuatro miembros de un conocido "clan familiar" detenidos por la Policía Nacional en dicho municipio como presuntos autores de un delito de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, y tras un enfrentamiento a tiros con otro "clan" rival ocurrido el pasado 8 de junio.


Según ha informado este sábado la Policía en un comunicado, los detenidos han protagonizado varias reyertas contra otra familia con la que están enfrentados desde hace años, y en el último enfrentamiento utilizaron diversas armas de fuego para acabar con la vida de una persona.

De esta manera, el pasado día 8 de junio, los integrantes de uno de los clanes involucrados "persiguieron, acosaron y abordaron" a otro individuo del clan rival que se encontraba en el interior de su vehículo junto a su mujer y sus hijos menores de edad, mientras se dirigían hacia el domicilio de sus suegros.

Según la Policía, la agresión continuó minutos después en la misma calle del domicilio, donde la víctima ya se encontraba junto con varios de sus familiares, momento en el cual los investigados, en unión de otros familiares, realizaron numerosos disparos mediante el uso de armas de fuego, "con la clara intención de atentar contra la vida e integridad física de los allí presentes".

La investigación realizada ha permitido determinar la identidad de los presuntos autores, así como recabar las pruebas incriminatorias de su participación en los hechos.

Los agentes solicitaron al Juzgado de Instrucción de guardia la autorización para la entrada y registro de los domicilios de los investigados, y, tras conseguir los correspondientes mandamientos judiciales se realizó un operativo formado por más de 50 agentes policiales, que culminó con la detención de cuatro personas y la intervención de numerosa munición de diferentes calibres --alguno de ellos percutidos-- dinero en metálico, fundas de armas de fuego y otros objetos incriminatorios.

Una vez finalizada la instrucción del atestado policial, los cuatro detenidos --junto con los efectos intervenidos- fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia en la ciudad de La Línea de la Concepción, cuyo magistrado titular ha decretado el ingreso en prisión de todos ellos.

La investigación, que sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones, ha sido realizada por la Unidad de Delitos Especializados y Violentos de la Brigada de Policía Judicial perteneciente a la Comisaría de La Línea de la Concepción.

En las entradas y registros realizados colaboraron los miembros del Grupo de Operaciones Especiales adscritos a la Comisaría Provincial de Málaga, la Unidad de Intervención Policial adscrito a la Jefatura Superior de Andalucía Occidental (Sevilla) y el Grupo Operativo de Respuesta y los especialistas de Policía Científica de la Comisaría linense, agentes de la Unidad de Guías Caninos destinados en la Comisaría de Algeciras (Cádiz).



http://www.lavanguardia.com/local/sevil ... junio.html

Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Dom, 02 Jul 2017, 00:27
por Bávaro
Psicotécnicos Joyfepol FERES

joyfepolferes.es
Intervienen en La Línea 9,6 toneladas de hachís en una semana

A. RODRÍGUEZ
La Línea, 30 Junio, 2017 - 02:11h


Los efectos del refuerzo policial para atajar la acción de las mafias del narcotráfico y el contrabando de tabaco comienzan a ser visibles en La Línea, según reconoció ayer el subdelegado del Gobierno en Cádiz, Agustín Muñoz. En sólo una semana, la que abarca desde el pasado jueves 22 hasta ayer, la Policía Nacional y la Guardia Civil han intervenido 9,6 toneladas de hachís en varias operaciones desarrolladas en cooperación con la Policía Local de la ciudad.

La mesa de seguimiento de la seguridad ciudadana -coordinada por la Subdelegación del Gobierno en Cádiz- repasó ayer el trabajo de los operativos en su segunda reunión desde la llegada de los primeros refuerzos, el pasado 13 de junio. No se informó del número de detenidos en las operaciones que se han saldado con las casi 10 toneladas de droga, pero sí se dio cuenta de las cifras de los operativos puestos en marcha. Entre ambos cuerpos del Estado se han efectuado 136 controles en la ciudad; 936 identificaciones y consultado los datos de 863 vehículos. La primera semana del despliegue en la ciudad la Guardia Civil (fueron los primeros en llegar) fueron intervenidas otras 3,6 toneladas de hachís.

El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Agustín Muñoz, agradeció la comprensión y colaboración de los ciudadanos ante las posibles molestias ocasionadas por los controles aleatorios que se hacen.

http://www.diariodecadiz.es/provincia/I ... 85326.html

Re: Cien personas impiden a pedradas interceptar alijo de ha

NotaPublicado: Vie, 07 Jul 2017, 00:31
por Bávaro
Edición 175 Aniversario Gc

gafaspolicia.com
Gobierno dice que refuerzo policial devuelve tranquilidad a La Línea (Cádiz)

06/07/2017 17:07

Algeciras (Cádiz), 6 jul (EFE).- El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Agustín Muñoz, ha destacado hoy que el refuerzo policial en La Línea de la Concepción (Cádiz) "está devolviendo la tranquilidad y la convivencia que había perdido" la localidad.

Así se ha expresado el subdelegado, que hoy ha presidido la reunión semanal de la Mesa Técnica de Seguridad de La Línea junto al alcalde de la localidad, Juan Franco, y el coordinador de la Administración General del Estado en el Campo de Gibraltar, Ignacio Macías.

En un comunicado, el subdelegado ha expresado que, a tenor de los datos analizados, "sin duda alguna la mejor noticia que podemos adelantarles a los vecinos de La Línea es que día a día les estamos devolviendo la tranquilidad y la convivencia que habían pedido, por culpa de las organizaciones ilícitas que operan en la zona".

La Policía Nacional ha llegado a identificar a 202 personas en 18 controles aleatorios, se ha desarticulado un narcoembarcadero y en una de las operaciones se han intervenido 77 fardos de droga, cuatro todoterrenos y dos caballos, gracias además a la colaboración ciudadana.

También se han identificado 188 vehículos, se ha detenido a 6 personas y se levantaron 11 actas por drogas y otras tres por tenencia de armas.

Los agentes han intervenido tres motos de agua, seis embarcaciones neumáticas de diversa potencia, diez remolques, nueve trajes de buceo, un tractor y 36 petacas de gasolina de 25 litros cada una, todos ellos relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes.

Por su parte, la Guardia Civil ha realizado 200 controles de identificación preventiva, se ha identificado a 389 personas y controlado 192 vehículos y 42 embarcaciones, de las que 21 han sido denunciadas.

Se intervinieron 1.737 cajetillas de tabaco de contrabando en 12 aprehensiones y han levantado 16 infracciones administrativas por sustancias estupefacientes.

Ha habido un detenido por atentado contra agentes de la autoridad y se han intervenido tres armas blancas.

Por su parte, la Policía Local linense se ha incautado de seis ciclomotores sin documentación por contrabando de tabaco y dos todoterrenos.

Muñoz ha agradecido una vez más a los linenses "su comprensión y colaboración con las medidas que estamos adoptando a través de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pero ellos mejor que nadie saben que cuantas más medidas preventivas adoptemos irá en beneficio de la convivencia en la localidad". EFE

http://www.lavanguardia.com/local/sevil ... cadiz.html

Re: El nuevo infierno de la Guardia Civil: embestidas y bala

NotaPublicado: Vie, 28 Jul 2017, 03:04
por un@ entre más

foropolicia.es
Detenido por resistencia y agresión a un Guardia Civil en La Línea

Guardias Civiles pertenecientes al G.R.S. 3, que actualmente se encuentra reforzando los servicios en la localidad de La Línea de la Concepción, detuvieron a una persona como presunta autora de un delito de atentado contra agente de la autoridad, resistencia y desobediencia grave.
Los hechos tuvieron lugar cuando fueron avisados a través del COS de Algeciras de la llegada de una embarcación sospechosa de portar sustancias ilícitas y posterior desembarco de tabaco sin las legales precintas que se estaba produciendo en el llamado Puerto Chico de La Línea de la Concepción.
Cuando las personas que estaban descargando las cajas de tabaco de contrabando se percataron de la presencia de los Guardias Civiles, estos dejaron la embarcación, que tomo rumbo mar adentro, y emprendieron huída, siendo perseguidos por parte de los Guardias Civiles actuantes.
Al proceder a la identificación de uno de los sospechosos, el cual hizo caso omiso a todas las indicaciones que los Guardias Civiles le daban, dos de los componentes recibieron golpes debido a la gran resistencia que el finalmente detenido opuso.
Igualmente se procedió a la realización de un acta por infracción administrativa a la Ley del Contrabando y a la aprehensión de 500 cajetillas de tabaco que el detenido portaba en el momento de los hechos.



http://algecirasnoticias.com/2017/07/27 ... -la-linea/