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Noticias Instituciones Penitenciarias

NotaPublicado: Mié, 08 Ene 2020, 17:48
por Muniouro
Los Ministerios de Interior y Defensa estudian ampliar el número de funcionarios de prisiones con la incorporación preferente a la plantilla de las cárceles españolas de soldados profesionales que abandonen el Ejército. El plan contempla ofertar plazas “de forma exclusiva a militares profesionales de tropa y marinería que se encuentren en los últimos diez años de su compromiso de larga duración y para los reservistas de especial disponibilidad” del Ejército, según un correo electrónico remitido este martes por el subdirector general de Recursos Humanos de Prisiones, Eugenio Arribas, a los sindicatos penitenciarios al que ha tenido acceso este periódico.


Fuentes oficiales del departamento confirman que el plan está en estudio, pero aseguran que está en una fase muy inicial y que aún deben perfilarlo tanto con el Ministerio de Defensa como con Hacienda. Las organizaciones sindicales de Prisiones ya han mostrado sus recelos a la medida.

La carta del alto responsable de Instituciones Penitenciarias detalla que la incorporación de los militares se considera “muy favorable” para incrementar el número de efectivos en servicio en las prisiones y que la medida estaba ya contemplada en los Presupuestos Generales del Estado de 2018, que siguen en vigor tras prorrogarse. La idea es que las plazas que se convoquen para militares profesionales no computen a efectos de tasa de reposición (las que se compongan para cubrir las bajas y jubilación de funcionarios de prisiones), sino que sirvan para incrementar la plantilla, cifrada en 23.000 trabajadores, muchos de ellos por encima de los 50 años, como vienen denunciando desde hace años los sindicatos de Instituciones Penitenciarias. “Lo consideramos muy favorable porque entendemos que se trataría de efectivos que se sumarían a la Oferta de Empleo Público habitual”, añade el alto cargo de Prisiones en la carta.

La medida permitiría a Defensa dar una salida laboral a una parte de los aproximadamente 50.000 militares profesionales que tendrán que abandonar de aquí a 2036 las Fuerzas Armadas por cumplir los 45 años. En junio, la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, firmó un convenio similar con el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Abel Caballero, alcalde Vigo,por el que los ayuntamientos reservarán un 20% de plazas en la convocatorias de acceso a la Policía Local para los militares profesionales de tropa y marinería con más de cinco años de servicios.El convenio también prevé la participación de personal militar de carrera en las convocatorias públicas para la provisión de puestos de personal funcionario.

La propuesta para Prisiones ha cogido por sorpresa a los sindicatos penitenciarios. Este miércoles, la principal organización, Acaip-UGT, ha emitido un comunicado en el que recalcaba que la propuesta era “absolutamente novedosa” y que hasta ahora nunca se había puesto sobre la mesa por parte del Ministerio del Interior. El sindicato solicitará de manera urgente información para conocer “cuáles son las condiciones de esta posible contratación, en qué concepto, si existen cupos y cómo se estructuraría, a qué plazas accederían”, así como el contenido del convenio que se firmaría con Defensa. Fuentes de Instituciones Penitenciarias insistían este miércoles en que la idea está aún "en una fase inicial. Es verdad que existe esa posibilidad y se va a estudiar, pero aún no hemos concretado nada con Defensa", añaden.

La propuesta se conoce solo una semana después de que Interior se viera obligado a destinar a cerca de 240 guardias civiles y policías a reforzar la seguridad exterior de las 15 cárceles existentes en Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha después de que quedase desierto el concurso público para cubrir 200 plazas de vigilantes privados en las mismas. La quiebra financiera de Ombuds, la empresa de seguridad que hasta ese momento prestaba servicio en estas prisiones, y la negativa de otras compañías a concurrir el concurso por el elevado importe de las deudas que deberían asumir obligó a Interior a poner en marcha un plan de contingencia hasta que se adjudique el nuevo concurso. La medida, que se hizo efectiva a las 12 de la noche del pasado 31 de diciembre, ha provocado algunos problemas, según denunciaron sindicatos de prisiones. Sin embargo, fuentes de la Guardia Civil insisten en que “en ningún momento se ha producido una merma de seguridad” de los recintos penitenciarios.

La medida también se produce en un enquistado conflicto laboral en Instituciones Penitenciarias desde la etapa del Gobierno de Mariano Rajoy, y que se ha recrudecido tras la llegada al poder del PSOE y el nacimiento de un movimiento que se presenta como “asindical” bajo el nombre de Tu Abandono Me Puede Matar. Las organizaciones sindicales tradicionales reclaman una equiparación salarial similar a la que el ejecutivo del PP acordó en su día con los representantes de los policías nacionales y guardias civiles, además de una ampliación de las plantillas y la concesión a los trabajadores penitenciarios de la condición de agentes de la autoridad. Hasta ahora, las negociaciones han estado estancadas a la espera de unos nuevos presupuestos. El anuncio de la incorporación de soldados profesionales es el primer movimiento en meses.
https://elpais.com/politica/2020/01/08/ ... 35587.html

Re: Noticias Instituciones Penitenciarias

NotaPublicado: Vie, 10 Abr 2020, 14:17
por Muniouro
DEPOL Guardia Civil

Inicio curso: septiembre 2019
de-pol.es
Mar es funcionaria de prisiones desde hace 21 años. Vigila los módulos y los patios de la cárcel de Ocaña I, un pequeño presidio en la provincia de Toledo en el que están recluidos cerca de 450 internos. Su trabajo ha sido catalogado por el Gobierno como esencial, aunque es invisible para gran parte de la sociedad. Desde que se decretó el estado de alarma, dos cosas llaman la atención de Mar al llegar a su puesto de trabajo: un olor a lejía más intenso de lo que era habitual y la mayor distancia que todos, presos y funcionarios, mantienen entre sí. “Lo primero que hacemos es desinfectar todo con lo que vamos a tener contacto: cerrojos, teléfonos, las llaves…”, señala. Esta funcionaria asegura que los presos han estado “inquietos” —el jueves se produjo un conato de plante en esta cárcel—, sobre todo durante los primeros días del aislamiento, justo después de prohibirse a mediados de marzo visitas de familiares y permisos de salida. “Estamos haciendo una importante labor didáctica con ellos”, señala.

Ella es una de los cerca de 24.000 trabajadores penitenciarios que se encargan de custodiar a 50.800 reclusos en las cárceles dependientes de Interior. Hasta el pasado miércoles, se habían registrado 185 positivos por coronavirus entre los funcionarios y 21 más entre los reclusos. Una interna de la prisión de Estremera (Madrid) y un funcionario de la de Fontcalent (Alicante) han fallecido. Además, alrededor de 810 trabajadores penitenciarios y 390 reclusos están bajo observación médica o cuarentena, según datos oficiales. La mayor incidencia de la enfermedad entre los funcionarios que entre la población reclusa se traslada a las conversaciones entre ambos colectivos. “Muchos presos nos piden que nos cuidemos; saben que el virus lo podemos traer de fuera. Es curioso. Antes éramos nosotros los que temíamos que ellos nos transmitieran enfermedades”. Quien habla así es Juanjo, un trabajador penitenciario con 22 años de servicio ahora en la prisión de Alcalá-Meco, en Madrid. Su principal queja estos días ha sido la tardanza de Instituciones Penitenciarias en dotarles de mascarillas. También reclama que, como servicio esencial que son, se les hagan los test para detectar los contagios. “Los presos están tranquilos y no hay más conflictos que antes de la crisis, pero si esto se extiende en el tiempo y hay más contagios, no sé qué puede pasar”, señala.

Nuestro trabajo no podrían hacerlo ni policías ni militares”

dice un funcionario

Marcos está destinado en la prisión de A Lama (Pontevedra). Vigila el módulo de aislamiento, donde están los presos más conflictivos. Allí sí se ha notado “algo” un aumento de la tensión por el coronavirus. “Algunos internos lo utilizan como baza para presionarte. Te echan en cara que ya no pueden comunicarse con sus familias. Son presos que no están acostumbrados a la frustración y muchos no quieren ver lo que está pasando en España con la enfermedad”, señala. Marcos también ha tenido que cambiar sus rutinas por el virus. “Nos hemos tenido que acostumbrar a trabajar a más distancia con los otros compañeros, lo que a veces no es fácil, cuando no imposible”. Su vida privada también se ha visto afectada. “No veo a mis padres desde el 4 de marzo”, se lamenta.

Daroca (Zaragoza) es una cárcel pequeña, con algo más de 400 reclusos. Allí trabaja Daniel, funcionario de prisiones desde hace 15 años. “Al ser un centro pequeño ha sido más fácil organizarse ante el coronavirus”, asegura. Charlas a los presos para que extremen la limpieza de sus celdas y de los espacios comunes, y crear grupos de trabajo estancos para que si se detecta un infectado sea fácil limitar el contagio han sido algunas de las medidas que se han tomado en esta cárcel. “Hemos ido por delante de las decisiones de Interior”, destaca.

Daniel insiste en que su trabajo es tan invisible como imprescindible: “Muchos creen que lo podrían hacer los policías o los militares, pero no es así. Además de custodiar, hacemos una labor de reeducación que ellos no podrían asumir”, recalca. En ese sentido, admite que una de sus preocupaciones es ocupar el tiempo de los presos ahora que se han suspendido las comunicaciones con familiares, no hay permisos ni actividades educativas ni funcionan los talleres. “Por mucho que la gente lo olvide, la reinserción es la función última de las cárceles. Lo dice la Constitución”, explica.
https://elpais.com/economia/2020-04-09/ ... arcel.html