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Una patrulla de la Policía Municipal de Getxo tuvo que abonar el euro que cuestan los túneles de Artxanda cuando acudían a asistir un accidente ante la negativa del empleado de una cabina a subir la barrera si no pagaban el peaje. La rocambolesca historia se produjo el pasado lunes, 2 de enero, en torno a la una de la tarde.
La unidad policial había acudido a la fábrica de explosivos Maxam de Galdakao para entregar todo el material pirotécnico decomisado durante las navidades para su destrucción. Cuando regresaban a su base por el corredor del Txorierri, uno de los agentes vio un coche detenido en el arcén derecho, con la luna delantera rota y el conductor con la cabeza en el volante y las manos sobre el salpicadero. Todo apuntaba a que había sufrido un accidente recientemente y que todavía no había recibido ningún tipo de auxilio.
Ante la intensidad del tráfico, y para no poner en peligro a los demás usuarios de la vía, los policías locales no pudieron detener el vehículo a tiempo y optaron por realizar un cambio de sentido. La forma más rápida de hacerlo era tomar los túneles de Artxanda, y así lo hicieron.
Dar la vuelta a Deusto
Al llegar a la caseta de peaje, el agente explicó al empleado que tenían que dar la vuelta para acudir a una emergencia. El hombre sacó la cabeza por la ventanilla de la cabina, comprobó que se trataba de un vehículo con distintivos policiales y que en su interior viajaban dos uniformados, y les solicitó el abono de un euro por el peaje. Para no dilatar aún más la actuación, los agentes decidieron abonar el euro y preguntaron al trabajador el lugar donde podían hacer antes un cambio de sentido.
Obtuvieron por respuesta que en la rotonda de Deusto. Después, ante la incredulidad de los policías, y debido a su insistencia en que se trataba de algo urgente, el empleado les dijo que quitaran la cadena que separa la mediana para poder dar media vuelta. La patrulla activó los rotativos para indicar que se trataba de una emergencia. Cuando llegaron al punto donde se encontraba el conductor en apuros, comprobaron que el coche estaba ya en la plataforma de una grúa y que el hombre se encontraba bien, por lo que prosiguieron su trayecto hasta Getxo.
















