El vigilante de seguridad que finalice su turno esta medianoche en el edificio de los juzgados de Eivissa se marchará a su casa sin que haya venido, por primera vez en 14 años, ningún compañero a relevarle. No será hasta mañana a las ocho de la mañana cuando entre uno nuevo, y el servicio de seguridad finalizará otra vez a las ocho de la tarde, cuando los juzgados volverán a quedar desatendidos. A esa hora, no obstante, el juzgado de guardia aún no ha terminado su jornada laboral la mayor parte de los días, incluso en invierno.
Los juzgados de Eivissa llevan 14 años con vigilancia de seguridad ininterrumpida las 24 horas. Hace ocho años se amplió con un refuerzo de dos personas por la mañana. Sin embargo, las bases por las que el Ministerio de Justicia ha otorgado la concesión de este servicio de vigilancia, contemplan sólo que la empresa ganadora del concurso (Prosegur) deberá tener vigilancia presencial sólo 12 horas al día. Asimismo, sólo contempla que haya vigilantes durante media jornada los sábados (a pesar de que estos días, el juzgado de guardia trabaja mañana y tarde).
El juez decano de Eivissa, Juan Carlos Torres, y uno de los vigilantes de seguridad dieron a conocer ayer por la tarde esta situación, de la que se enteraron los propios empleados actuales al ir a recoger el uniforme de su nueva empresa. De los cinco vigilantes que atienden el servicio actualmente, sólo serán necesarios dos para las nuevas necesidades.
Torres remarcó que los juzgados de guardia «funcionan fuera de los horarios establecidos», sobre todo en verano, y vaticinó que el hecho de que el edificio se quede sin seguridad a las ocho de la tarde «puede tener consecuencias procesales», de las que, apuntó, podrían derivarse «prórrogas de detenidos que no puedan ser atendidos antes de esa hora». También apuntó la posibilidad de que los detenidos sólo puedan pasar a disposición judicial por la mañana, si bien vaticinó que esta posibilidad aún debe debatirse con otros jueces.
El juez decano se planteó también otros problemas prácticos, como «qué pasará con las llaves del edificio y las llaves de los calabozos cuando se vaya el vigilante», y remarcó que la situación que plantea el Ministerio de Justicia «deja a los juzgados como en los años ochenta», si bien apuntó la posibilidad de que Justicia haya previsto alguna solución para compensar esta merma de vigilancia, «como utilizar guardias civiles o policías nacionales en situación de segunda actividad, como se hace en otros sitios», una posibilidad de la que, de momento, no tiene constancia oficial.
La rebaja en la seguridad no solo pasara en Ibiza, tambien en los juzgados de Palma, en los que habia mas Vigilantes, y en los de otras comunidades autonomas.
Menos mal que habian aprobado una subida de los presupuestos de seguridad este año para los juzgados......
























Lo que parece mentira es que la Administración que deberían ser los mas interesados en que todo funcione bien y que los policias puedan estar en su sitio que es la calle cerca del ciudadano, al final es quien mas la lía. 

